El Mundial de Pelota Vasca comenzó este jueves 15 de octubre con la Argentina como anfitriona de esta edición. La vigésima edición reúne a 480 participantes de quince delegaciones y se extenderá hasta el sábado 24, con competencias en Buenos Aires y una subsede en Colonia del Sacramento, Uruguay. El seleccionado argentino tiene cuarenta jugadores y estará representado en ocho de las nueve modalidades incluidas en el certamen, según informó la Secretaría de Deportes de la Nación.
La organización está a cargo de la Confederación Argentina de Pelota (CAP) y la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV). El Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, el Club Ciudad de Buenos Aires y el Club Banco Provincia integran las sedes argentinas. La participación uruguaya en la organización se concentra en Colonia del Sacramento, donde se disputan pruebas de cesta punta. De ese modo, el torneo combina instalaciones de ambos lados del Río de la Plata.
El programa reúne mano, paleta de goma, paleta de cuero, pala corta, frontenis, frontball, cesta punta, xare y pelota adaptada. La competencia incluye distintas pruebas femeninas y masculinas, individuales y por parejas, de acuerdo con cada especialidad. No se trata de un único cuadro de partidos: cambian las herramientas, las canchas y la forma de jugar, por lo que cada modalidad tiene su propia programación.
Para quienes se acercan por primera vez, la organización explica que la mano se juega sin paleta y con protecciones en las articulaciones. En paleta goma se utilizan instrumentos de madera, carbono o fibra de vidrio y una pelota de goma. Esta última tiene pruebas individuales en frontón de treinta metros y por parejas en trinquete. Las diferencias ayudan a entender por qué una misma selección puede competir en varios escenarios y categorías durante el campeonato.
Entre los representantes argentinos figura Facundo Andreasen, integrante del equipo de cuero trinquete y campeón mundial junto con Alfredo Villegas en 2022. En declaraciones difundidas por Deportes, el jugador destacó el significado de volver a vestir la camiseta nacional después de una década representando al país. Su antecedente corresponde a la edición anterior y aporta experiencia al plantel; no implica un resultado ya obtenido en el torneo que acaba de empezar.
María Lis García, del equipo de goma trinquete, puso el foco en la posibilidad de competir con público local. La jugadora señaló que el acompañamiento de la gente puede formar parte del impulso del seleccionado y valoró la visibilidad que tendrá la disciplina. También mencionó las renovaciones realizadas en el Club Ciudad y en el CeNARD como parte de la preparación para recibir el campeonato.
La presencia internacional incluye a España, Euskadi, Francia y Portugal desde Europa, junto con Argentina, Uruguay, Estados Unidos, México, Cuba, Costa Rica, Venezuela, Perú, Brasil, Chile y Bolivia. Euskadi participa con representación propia. El número de quince corresponde a delegaciones, una precisión que permite describir el cuadro de participantes sin confundir esa condición deportiva con la de un listado exclusivamente de países.
El encuentro tiene además un antecedente institucional en Buenos Aires: allí fue fundada la FIPV en 1929 por las federaciones de Argentina, España y Francia, recordó el Gobierno porteño. La selección local encabezó el medallero mundial en 1962 y 1974. Ahora afronta una edición en casa, cuyo calendario por modalidad y acceso a la venta de entradas pueden consultarse en el sitio oficial del torneo, mundialbsas2026.com.ar.




