La Secretaría de Ambiente de San Juan mantiene reuniones con especialistas de la Universidad Nacional de San Juan para preparar un diagnóstico y un plan de manejo de Balde de Leyes, el yacimiento paleontológico de Caucete. Ezequiel Salomón, director de Conservación, informó el trabajo en una entrevista publicada este lunes 26 de octubre por Diario Huarpe. Se trata de una instancia de planificación: no se anunció un plan aprobado ni una fecha de ejecución.
Según explicó el funcionario, los intercambios incluyen al Departamento de Geología, al Instituto y Museo de Ciencias Naturales y a la investigadora Cecilia Apaldetti. El paso inicial consiste en revisar la información disponible y construir una línea de base para organizar la gestión ambiental del área.
Salomón también valoró la propuesta regional de la Ruta de los Dinosaurios, pero aclaró que Ambiente todavía no había recibido una convocatoria formal para participar. Por lo tanto, ese corredor turístico y el trabajo técnico sobre la reserva no deben presentarse como una única iniciativa ya puesta en marcha.
La necesidad de un plan de manejo tiene antecedentes. El 7 de noviembre de 2019, la Cámara de Diputados provincial informó que había aprobado un proyecto referido a la Reserva Paleontológica Balde de Leyes. Aquella comunicación encargaba al Poder Ejecutivo la preparación de ese instrumento y las gestiones para una eventual consideración internacional del sitio.
El texto legislativo remitía a los límites de la reserva establecidos en la Ley 1962-A y señalaba a la Secretaría de Ambiente, o al organismo que dispusiera el Ejecutivo, como autoridad de aplicación. También contemplaba notificar a Catastro, al municipio de Caucete, a Planeamiento y al Registro Inmobiliario. Ese antecedente muestra que la organización territorial del yacimiento no es una discusión nacida esta semana.
La misma comunicación diferenciaba las decisiones provinciales de una posterior aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial. La votación sanjuanina no equivale, por sí sola, a una inscripción del lugar en la lista de la Unesco. Tampoco permite concluir que el plan mencionado en 2019 haya quedado terminado: la novedad de este lunes es el trabajo técnico informado por Salomón.
La importancia científica del yacimiento de Balde de Leyes se hizo especialmente visible en 2018, cuando un equipo de investigadores presentó a Ingentia prima. Según explicó entonces el Conicet, los restos hallados en el yacimiento permitieron reconocer dinosaurios de cerca de diez toneladas durante el Triásico, aproximadamente 210 millones de años atrás. La investigación adelantó unos treinta millones de años la aparición del gigantismo respecto de lo que se consideraba hasta ese momento.
El estudio, publicado en Nature Ecology & Evolution y encabezado por Apaldetti, examinó la estructura interna de los huesos para comprender el crecimiento. Encontró un patrón cíclico, con etapas de aceleración muy intensa, distinto del crecimiento continuo de gigantes posteriores. También describió rasgos respiratorios y anatómicos que ayudaron a revisar cómo aquellos animales alcanzaron su tamaño.
Los investigadores destacaron, además, que las rocas de Balde de Leyes complementan la información conservada en Ischigualasto y permiten seguir distintos momentos de la evolución de esos vertebrados. Ese valor explica por qué el diagnóstico ambiental y la protección del registro fósil resultan centrales antes de definir nuevos usos del territorio. Las reuniones actuales deberán traducirse en instrumentos concretos; el anuncio conocido no fija todavía un cronograma, presupuesto ni condiciones nuevas de visita. El lugar también aportó el ejemplar utilizado para describir a Leyesaurus marayensis en un estudio publicado en 2011.




