Vialidad Nacional informó avances en dos sectores de la ruta nacional 51, en Salta, como parte de las obras destinadas a mejorar la conexión con el Paso de Sico, en el límite con Chile. Las intervenciones se desarrollan entre Mina La Poma y Alto Chorrillos, correspondiente a la sección II, y entre Alto Chorrillos y Campo Amarillo, identificada como sección III. El parte fue difundido este lunes 26 de octubre.

Uno de los frentes abarca los kilómetros 183 al 198, entre Alto Chorrillos y Campo Amarillo. Son quince kilómetros ubicados a unos 31 kilómetros de San Antonio de los Cobres. Allí, el proyecto transforma un camino de ripio de pendientes pronunciadas en una ruta de montaña pavimentada, con cambios en la geometría del recorrido.

La nueva traza acompaña en buena parte al Ferrocarril Belgrano. El diseño contempla una calzada de 6,80 metros de ancho y banquinas de 1,95 metros, además de curvas más abiertas y pendientes más suaves. También incorpora alcantarillas para mejorar el escurrimiento del agua. Son características de la intervención anunciada, no una habilitación integral de todo el corredor.

El otro frente está situado entre Mina La Poma y Alto Chorrillos. En esa sección, los trabajos informados alcanzan los primeros seis kilómetros de la nueva traza y se encuentran en etapas previas a la colocación del pavimento. Las tareas incluyen limpieza y acondicionamiento del terreno, movimiento de suelos, formación de terraplenes y construcción de alcantarillas.

Vialidad identificó ese sector como uno de los más complejos del recorrido por las fuertes pendientes y las curvas cerradas. Esas condiciones han limitado la circulación, especialmente de vehículos pesados. La modificación busca adecuar el camino para el tránsito de camiones de mayor porte y bitrenes, una vez terminada la obra.

La ruta nacional 51 se extiende a lo largo de unos 293 kilómetros entre la ciudad de Salta y el Paso de Sico. Su relevancia combina el transporte de cargas con el turismo de los departamentos de Rosario de Lerma y Los Andes. El organismo vial la presenta como una vía de salida de la producción minera y una pieza del corredor que conecta el Atlántico con el Pacífico.

Por eso, las mejoras no se limitan al reemplazo de una superficie de ripio por asfalto. El trazado, las pendientes, los espacios laterales y el drenaje forman parte de una misma intervención sobre la circulación en zona de montaña. El objetivo oficial es aumentar la seguridad y reducir las dificultades de transporte; la comunicación no aporta mediciones de ahorro efectivamente logrado en tiempo de viaje o costos.

El anuncio tampoco establece una fecha de finalización para las dos secciones, ni informa un porcentaje total de avance, un monto actualizado de inversión o una nueva restricción horaria para quienes deban circular. No corresponde, por lo tanto, presentar los trabajos como una inauguración ni asegurar que todas las modificaciones ya están disponibles para el tránsito.

El estado comunicado distingue dos situaciones: una traza de quince kilómetros en transformación entre Alto Chorrillos y Campo Amarillo, y trabajos de preparación en los primeros seis kilómetros entre Mina La Poma y Alto Chorrillos. La continuidad de las obras deberá seguirse a través de los partes de Vialidad, especialmente para conocer futuras habilitaciones o cambios operativos. El parte de este lunes confirma actividad en ambos frentes, pero no el cierre del proyecto.