El Senasa suspendió las importaciones de mercancías avícolas provenientes de la zona de restricción establecida en Brasil tras un brote de enfermedad de Newcastle en Santa Catarina. La medida, informada este jueves 22 de octubre, no alcanza a todo el país vecino: los productos originados en zonas libres podrán continuar ingresando a la Argentina con la certificación sanitaria oficial correspondiente.
El organismo argentino aplicó la estrategia de zonificación frente al foco detectado en una granja comercial de pavos de engorde de Nova Itaberaba. El Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil confirmó el brote el 18 de octubre y lo comunicó públicamente al día siguiente. El diagnóstico fue realizado por el Laboratorio Federal de Defensa Agropecuaria de São Paulo, después de una investigación epidemiológica del servicio veterinario de Santa Catarina.
La diferencia entre una prohibición nacional y una restricción por zona es central para entender el alcance comercial de la decisión argentina. No se anunció un cierre general a los productos avícolas brasileños. Se restringió el origen afectado, mientras que el resto de los envíos puede seguir comercializándose cuando la autoridad sanitaria brasileña acredite que procede de un área libre de la enfermedad. La continuidad del intercambio depende, por lo tanto, de esa certificación y de la trazabilidad de cada operación.
Desde 2025, ambos países mantienen un acuerdo de reconocimiento mutuo de los esquemas de zonificación y compartimentación para Newcastle e influenza aviar. Según explicó el Senasa, esos mecanismos requieren el intercambio de información técnica y epidemiológica para demostrar que los sistemas sanitarios permiten identificar y separar los productos provenientes de zonas libres. Para los envíos de aves de un día desde establecimientos autorizados por la Argentina, Brasil también puede certificar un compartimento libre dentro del acuerdo vigente.
La respuesta de otros mercados no fue idéntica. En su actualización del 21 de octubre, el ministerio brasileño informó restricciones de alcance nacional por parte de México y Malasia, y medidas limitadas a Santa Catarina en los casos de Arabia Saudita, China y Chile, con productos alcanzados diferentes según el destino. Ese panorama muestra por qué no corresponde trasladar automáticamente una suspensión aplicada por otro comprador al comercio con la Argentina.
El Senasa recordó que el país conserva la condición de libre de enfermedad de Newcastle y que no registra brotes desde 1987. Al mismo tiempo, pidió reforzar la prevención en los establecimientos de aves de corral. Entre las medidas señaladas figuran la revisión de las mallas antipájaros, la limpieza y desinfección de instalaciones, vehículos e insumos, y el control del ingreso y la circulación de personas y equipos dentro de las granjas.
También recomendó reducir o eliminar las acumulaciones de agua que pueden atraer aves silvestres y utilizar correctamente los elementos de protección personal, sin trasladarlos entre sectores. La vacunación debe incorporarse a los planes sanitarios según la categoría productiva de las aves y bajo el criterio del profesional veterinario responsable. Se trata de una herramienta complementaria a las medidas de bioseguridad, no de una sustitución de los controles de manejo e higiene.
Ante mortalidad inusual o signos compatibles con la enfermedad en los lotes, el organismo pidió dar aviso inmediato. Las notificaciones pueden realizarse en las oficinas del Senasa, por WhatsApp al 11 5700 5704, mediante la aplicación Notificaciones Senasa o al correo notificaciones@senasa.gob.ar. La novedad comunicada este jueves es una medida preventiva sobre el comercio y la vigilancia sanitaria argentina; no informa la aparición de un brote en territorio nacional.




