Pedro Sánchez rechazó este jueves 15 de octubre la propuesta en discusión para el presupuesto de la Unión Europea de 2028 a 2034, al considerar que no alcanza para afrontar las prioridades del bloque. El presidente del Gobierno español planteó su posición al llegar a la cumbre de Bruselas, donde los mandatarios comenzaron una negociación atravesada por diferencias sobre cuánto gastar y cómo financiarlo.
Según las declaraciones recogidas por Europa Press, Sánchez sostuvo que el proyecto resulta insuficiente para España y reclamó más recursos para competitividad y seguridad, sin desplazar las políticas agrícolas y de cohesión. Su planteo contrasta con el de otros gobiernos que llegaron a la reunión reclamando nuevas reducciones del gasto.
La discusión tiene un calendario definido, aunque todavía no un acuerdo. El Consejo Europeo informó que la reunión del 15 y el 16 de octubre busca avanzar en los elementos centrales del próximo marco financiero plurianual. El objetivo fijado por su presidente, António Costa, es alcanzar un entendimiento antes de que termine 2026. La sesión de esta semana forma parte de ese proceso y no equivale a la aprobación de las cuentas.
La posición española también incluye la discusión sobre los ingresos. Según EFE, el Gobierno defiende nuevos recursos europeos para financiar el presupuesto y reclama que su distribución resulte justa. Entre los bienes públicos que considera necesario sostener figuran las interconexiones, la ciencia, los cambios tecnológicos, la seguridad y las políticas frente al cambio climático. Es una demanda de la delegación española, que debe negociarse con los demás integrantes de la Unión.
Del otro lado, Alemania y Países Bajos pidieron un presupuesto más acotado. El canciller alemán, Friedrich Merz, señaló que el texto va en la dirección que pretende su gobierno, pero reclamó mayores recortes. El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, priorizó alcanzar un acuerdo adecuado antes que cerrar una negociación solamente para cumplir el plazo. Ambas posiciones fueron informadas por Europa Press desde Bruselas.
Irlanda, que ejerce la presidencia semestral del Consejo de la UE y presentó el documento de negociación, defendió el texto como una base para acercar esas posiciones. Su primer ministro, Micheál Martin, sostuvo que todavía existe una posibilidad de llegar a un acuerdo este año. El contraste entre esas declaraciones y los pedidos de cambios muestra que el resultado de la cumbre seguía abierto al inicio de las conversaciones.
El marco financiero plurianual establece los límites generales del gasto comunitario durante siete años. Según la explicación institucional del Consejo, fija techos para los compromisos que la Unión puede asumir y para los pagos que puede efectuar, tanto en total como por grandes áreas. No reemplaza al presupuesto anual: ordena el marco dentro del cual se aprueban esas cuentas y permite dar previsibilidad a los programas financiados.
La discusión requiere más que una mayoría circunstancial. El reglamento del marco financiero debe ser aprobado por unanimidad en el Consejo y contar con la aprobación del Parlamento Europeo. La decisión sobre los recursos propios también exige unanimidad y ratificación de los Estados miembros conforme a sus reglas constitucionales. Esos pasos explican la importancia de acercar las posiciones nacionales antes de cerrar el paquete.
El reclamo de Sánchez tiene un antecedente público: tras el Consejo Europeo del 19 de junio, La Moncloa informó que ya había defendido un presupuesto de mayor alcance y un mercado interior más integrado. El nuevo dato es su rechazo a la propuesta que llegó a la mesa de octubre. El próximo punto de referencia serán las conclusiones de esta cumbre y los avances que puedan acordar los gobiernos para completar la negociación antes de fin de año.




