Dos procedimientos ambientales realizados en distintos puntos de San Juan terminaron con el rescate de 45 aves silvestres y el secuestro preventivo de unas cuatro toneladas de leña de algarrobo. Las actuaciones estuvieron a cargo de la Secretaría de Ambiente provincial y de Gendarmería Nacional, según la información difundida este miércoles.

El operativo sobre fauna se concentró en una vivienda de Pocito. Después de tareas de investigación, personal ambiental ingresó al lugar con una orden del Juzgado de Paz y encontró ejemplares nativos mantenidos en cautiverio. El inventario oficial incluyó diez benteveos, diez diucas, nueve chamuchinas, cuatro corbatitas, tres jilgueritos, tres canarios de las sierras, dos piquitos de oro, dos reinas moras y un cardenal amarillo.

También fueron retiradas cuatro trampas de piso y un transportador. Esos elementos son utilizados habitualmente para capturar y trasladar aves, por lo que quedaron incorporados a las actuaciones administrativas. Los animales fueron puestos a disposición de la autoridad ambiental para revisar su estado sanitario y determinar, caso por caso, si están en condiciones de volver a su ambiente natural.

La liberación no es automática. Antes se evalúan lesiones, signos de estrés, alimentación, capacidad de vuelo y posibilidades reales de adaptación. Ese control busca evitar que un ejemplar debilitado sea devuelto de manera prematura a un entorno en el que no podría sobrevivir. El cardenal amarillo, una de las especies halladas, requiere especial atención por el retroceso de sus poblaciones y la presión que ejerce sobre ellas la captura para tenencia y comercialización.

El segundo procedimiento ocurrió en el departamento Jáchal, sobre la ruta que conduce a Mogna. Allí se inspeccionó un camión que transportaba aproximadamente 4.000 kilos de leña seca de algarrobo. La documentación presentada correspondía a una guía forestal vencida, por lo que se labró el acta y la carga quedó depositada en el Escuadrón 25 Jáchal mientras continúa la intervención de los organismos competentes.

Las guías permiten conocer el origen, el volumen y el destino de los productos forestales. Su vigencia es una parte central del control porque facilita distinguir un traslado autorizado de una extracción o circulación irregular. En zonas áridas, la protección del algarrobo tiene además importancia productiva y ecológica: conserva suelo, ofrece reparo y alimento a la fauna y forma parte de economías rurales.

Ambos operativos se conocieron en la misma jornada, aunque corresponden a actuaciones diferentes. Hasta el cierre de esta nota no se informó sobre sanciones definitivas. Esa instancia dependerá de la evaluación de la documentación y de las medidas que dispongan las autoridades intervinientes.