Un grupo de unas 30 mujeres vinculadas con la producción en San Juan trabaja para obtener la personería jurídica de la Asociación Civil Mujeres Productoras de San Juan. La contadora y abogada Mónica Sánchez Martín impulsa asesoramiento técnico, contable y legal para emprendimientos agrícolas.
En una entrevista con Diario de Cuyo, Sánchez Martín explicó que el proyecto surgió al detectar dificultades de mujeres que habían heredado tierras y desarrollaban otras actividades profesionales. El asesoramiento inicial llevó a buscar también apoyo del INTA. El grupo promueve contactos comerciales y participación en rondas de negocios y misiones dentro y fuera de la provincia. La formalización sigue en trámite: el anuncio no equivale a una personería ya otorgada.
La iniciativa debe distinguirse del sector Mujeres Empresarias de la Federación Económica de San Juan, que Sánchez Martín también conduce. Aunque ambos espacios han compartido actividades y mantienen vínculos, responden a objetivos diferenciados. El grupo ya trabajaba antes de la publicación de este domingo.
El antecedente institucional ayuda a entender esa diferencia. En una entrevista publicada por Acero y Roca el 6 de octubre de 2025, Sánchez Martín describía al grupo de Mujeres Empresarias de la Federación como una plataforma para emprendedoras y profesionales de distintos rubros. En ese momento mencionaba unas 70 integrantes y una intención de ampliar la participación desde departamentos alejados. El espacio no se limitaba al agro: también trabajaba sobre oportunidades para proveedoras de la minería, mediante vínculos con la Cámara Minera de San Juan y actividades de formación.
En aquella conversación, la dirigente planteó además obstáculos que no se resuelven sólo con abrir contactos comerciales. Entre ellos señaló las responsabilidades de cuidado y las dificultades para acceder a posiciones de conducción. Su propuesta para el área empresaria incluía una estructura más formal, presupuesto y representación en órganos de decisión. Se trata de objetivos expresados en 2025, no de resultados certificados para la nueva asociación de productoras.
La referencia al INTA también tiene un contexto territorial concreto. Según la descripción oficial de su Estación Experimental Agropecuaria San Juan, el organismo trabaja en todos los valles irrigados de la provincia y concentra sus actividades en viticultura, olivicultura y horticultura. Sus líneas de investigación y transferencia incluyen el uso racional del agua para riego, el manejo sustentable de zonas áridas y las formas asociativas de pequeños y medianos productores. Son competencias relacionadas con las necesidades de gestión y conocimiento técnico de las explotaciones agrícolas.
La experimental está ubicada en Calle 11 y Vidart, en Villa Aberastain, y cuenta con agencias de extensión en distintos departamentos, entre ellos Iglesia, Jáchal, Calingasta, Pocito, San Martín y Caucete. También es sede de un convenio con la Universidad Nacional de San Juan para la Unidad Integrada de Ingeniería Agronómica. Esa estructura explica el alcance de su asistencia territorial, sin suponer que exista un convenio nuevo firmado con Mujeres Productoras.
Otro antecedente documentado es la participación de Sánchez Martín en la representación empresaria nacional. En julio de 2024, CAME la identificó como titular por San Juan en el mapa federal de su sector Mujeres Empresarias, acompañada por María José Montilla como suplente. En esa mesa federal cada provincia tenía una titular y una suplente, que compartían las actividades del semestre y la planificación de la segunda mitad del año. La presencia en ese ámbito es un antecedente de representación sectorial: no acredita por sí sola el reconocimiento legal de otra entidad ni reemplaza el trámite de personería que hoy desarrolla el grupo de productoras.




