El cambio de estación invita a revisar el jardín antes de incorporar nuevas plantas. Entre las tareas iniciales están retirar hojas secas y restos acumulados, observar el estado del suelo y detectar problemas en el sistema de riego.

El aporte de compost y la cobertura de la tierra pueden formar parte de ese trabajo, de acuerdo con las necesidades de cada especie. También conviene identificar pérdidas de agua y sectores que reciben riego de manera desigual.

En San Juan, la amplitud térmica y la posibilidad de heladas tardías requieren adaptar el calendario a las condiciones locales. La llegada de septiembre no significa que todas las tareas deban hacerse al mismo tiempo: las podas y las nuevas plantaciones dependen de las especies y del tiempo previsto.