El Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal realizó el 21 de octubre su primera reunión formal para seguir la nueva concesión de la principal ruta fluvial del comercio exterior argentino. Representantes de las provincias, usuarios privados y organismos técnicos revisaron información sobre el inicio de la gestión y los preparativos para las obras, según comunicó la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.

La apertura estuvo a cargo del director ejecutivo de la agencia, Iñaki Arreseygor. El encuentro se desarrolló en la sede de la ANPYN y permitió que los sectores participantes presentaran propuestas para el funcionamiento del Consejo. La novedad es la puesta en marcha de esa instancia de seguimiento, no una nueva adjudicación ni la finalización de los trabajos de profundización previstos en el contrato.

La autoridad de control informó sobre los relevamientos y la preparación técnica necesarios para modernizar la vía navegable. También se repasaron estudios ambientales y tareas vinculadas con el fenómeno climático El Niño. El comunicado no difundió un balance cuantificado de obras terminadas ni un cronograma nuevo de ejecución: describió avances preparatorios y temas tratados en la reunión. Esa diferencia resulta central para distinguir las obras proyectadas de las intervenciones ya realizadas.

Por las provincias participaron Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Misiones, Corrientes, Formosa y Buenos Aires. Entre los usuarios estuvieron la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de la Industria Aceitera, la Unión Industrial Argentina, representantes de la Mesa de Enlace, la Cámara de Puertos Privados Comerciales, la Comisión Permanente de Transporte de la Cuenca del Plata y la Cámara Naviera Argentina. Prefectura Naval, el Servicio de Hidrografía Naval y representantes de practicaje y pilotaje aportaron la perspectiva técnica.

La estructura del Consejo busca que quienes producen, transportan o utilizan los puertos puedan acceder a información sobre la operación de la infraestructura. Su función institucional es analizar el desempeño del sistema y canalizar propuestas, no sustituir al concesionario en la ejecución de las tareas. Las comisiones de trabajo tienen carácter técnico y preparatorio: elaboran informes y recomendaciones que luego pueden ser consideradas por el plenario.

La nueva gestión privada comenzó el 10 de septiembre. En esa oportunidad, el Gobierno nacional informó que el contrato incorporaría obras de profundización, modernización tecnológica y mejoras en distintos tramos de los ríos de la Plata y Paraná. También anticipó la incorporación de cámaras, radares y herramientas digitales para seguir caudales y mareas. Esos anuncios forman parte del programa de la concesión y no deben confundirse con equipamiento cuya instalación haya quedado acreditada por la reunión de esta semana.

El esquema prevé que la inversión sea asumida por el concesionario y recuperada mediante peajes. El anuncio de septiembre ubicó en los primeros meses la realización de los estudios técnicos y ambientales requeridos antes de avanzar con la profundización. Además, incluyó la apertura y el mantenimiento de los tramos Paraná Guazú, Paraná Bravo y Pasaje Talavera, vinculados con la integración de Entre Ríos al sistema de navegación.

Para los usuarios, la disponibilidad de información actualizada será una herramienta para seguir las variables de la concesión. Así lo planteó Gustavo Idígoras, de la Cámara de la Industria Aceitera, durante el encuentro. La etapa que se abre requiere convertir esa participación en un seguimiento regular de datos operativos y de ejecución: el Consejo ya tuvo su primera sesión, mientras los próximos avances de las obras deberán comprobarse mediante los informes correspondientes.