LVMH informó este lunes 12 de octubre una caída de 5% en las ventas orgánicas de su división de moda y artículos de cuero durante el tercer trimestre de 2026. El retroceso del negocio que reúne a Louis Vuitton y Dior contrastó con el avance de 1% del grupo en su conjunto. La menor demanda en China volvió a condicionar a una de las compañías más observadas de la industria del lujo.

Los resultados quedaron por debajo de las expectativas que había relevado Visible Alpha, según informó Reuters. Los analistas esperaban un crecimiento orgánico de 1,3% para el conglomerado y una baja de 1,8% en moda y cuero. La distancia fue especialmente marcada en esta última unidad, que genera cerca de la mitad de la facturación. El dato ofrece una primera referencia para las presentaciones trimestrales de otras grandes marcas del sector.

En la explicación a los analistas, la directora financiera, Cécile Cabanis, atribuyó el deterioro asiático a un contexto económico que afectó la disposición a realizar gastos no esenciales. Las tablas oficiales precisan una caída interanual de 5% en Asia, excluido Japón, y un aumento de 5% en Estados Unidos. La diferencia muestra que la debilidad no se distribuyó de la misma manera entre los mercados del grupo.

El balance comercial oficial registró ingresos trimestrales por 18.504 millones de euros. Para los primeros nueve meses del año, el total alcanzó los 57.148 millones. En ese período acumulado, las ventas publicadas bajaron 2%, mientras que la variación orgánica fue positiva en 2%. Esta última medida mantiene constantes los tipos de cambio y el conjunto de negocios consolidados: sirve para separar la evolución comercial de los efectos monetarios y de las compras o ventas de activos.

Los resultados por actividad también fueron diferentes. En el tercer trimestre, relojes y joyería y vinos y bebidas espirituosas aumentaron 6% orgánico cada uno. La distribución selectiva, que incluye a Sephora, avanzó 8%, y perfumes y cosméticos, 1%. Esa combinación permitió que el conjunto creciera pese al descenso de moda y cuero. La cifra general, por lo tanto, reúne negocios con ritmos y condiciones distintos.

El antecedente anual ayuda a dimensionar el desafío. LVMH cerró 2025 con ventas de 80.807 millones de euros, un descenso publicado de 5% y de 1% en términos orgánicos. El beneficio de operaciones recurrentes había disminuido 9%, a 17.755 millones de euros, mientras que la ganancia neta atribuible al grupo cayó 13%. Son resultados de un ejercicio completo y no pueden compararse directamente con los nueve meses que acaba de informar la compañía.

La comparación con los meses anteriores de 2026 muestra un cambio de dirección en la actividad principal. Moda y cuero había crecido 1% orgánico en el segundo trimestre frente al mismo período de 2025; en el tercero volvió a retroceder. El grupo, por su parte, pasó de un crecimiento interanual de 3% a uno de 1%. Estas variaciones comparan cada trimestre con el año anterior, no las ventas de un trimestre con el inmediatamente precedente.

La presentación de octubre es una actualización de ventas, por lo que no permite trasladar automáticamente los cambios de facturación a una nueva cifra de ganancias. El grupo mantiene una estrategia centrada en el atractivo de sus marcas, la calidad de sus productos y la experiencia en sus locales. La atención del mercado seguirá puesta en si esos esfuerzos logran sostener la demanda mientras persiste la desigual evolución entre regiones y actividades.