La inflación de la Ciudad de Buenos Aires fue de 1,8% en septiembre, una décima por encima del 1,7% registrado en agosto. Con ese resultado, el Índice de Precios al Consumidor porteño acumuló un aumento de 23,7% en los primeros nueve meses de 2026 y una variación de 32,9% frente a septiembre del año pasado. El informe fue difundido este jueves por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, IDECBA.
La comparación mensual y la interanual mostraron movimientos distintos. Mientras el incremento del mes fue algo mayor al de agosto, la tasa de los últimos doce meses bajó 0,4 puntos porcentuales. No hay contradicción entre ambos resultados: cada indicador compara períodos diferentes. El primero mide el cambio frente al mes inmediato anterior; el segundo compara el nivel de precios de septiembre de 2026 con el de septiembre de 2025.
Cuatro divisiones concentraron el 64,9% de la suba mensual: vivienda y servicios del hogar, alimentos y bebidas no alcohólicas, salud y educación. El rubro de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 2,3% y aportó 0,47 puntos porcentuales al índice general. El organismo vinculó ese comportamiento principalmente con los ajustes de los gastos comunes de la vivienda y los alquileres, dos componentes con incidencia directa en los presupuestos familiares.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 2,1% y contribuyeron con 0,37 puntos al resultado del mes. Dentro de esa división, las verduras, tubérculos y legumbres registraron un incremento de 11,3%. Las carnes y sus derivados aumentaron 1,3%, mientras que la leche, los productos lácteos y los huevos avanzaron 1,9%. El salto de las verduras fue, por lo tanto, considerablemente mayor al promedio de la canasta alimentaria relevada en la Ciudad.
Educación tuvo la mayor variación entre las divisiones del índice, con un alza de 2,9%, asociada a las cuotas de los establecimientos de enseñanza formal. Salud aumentó 2,2%, principalmente por las actualizaciones de la medicina prepaga. Sus aportes al índice fueron de 0,15 y 0,21 puntos porcentuales, respectivamente. El peso de cada rubro explica por qué la categoría con el mayor incremento porcentual no necesariamente es la que más empuja el resultado general.
Los servicios volvieron a avanzar más que los bienes: aumentaron 2% durante septiembre, frente a 1,6% de los productos. La diferencia también aparece al observar el año: entre enero y septiembre los servicios acumularon 26,4%, mientras que los bienes registraron 19%. En los últimos doce meses, las variaciones fueron de 36% y 27,6%, respectivamente. Esas cifras describen agrupaciones amplias y no implican que todos sus componentes se hayan movido de la misma manera.
Otra apertura del informe permite separar los precios regulados, los estacionales y el resto de la canasta. Los regulados subieron 2,1% en septiembre y 41,6% interanual. Allí incidieron, entre otros conceptos, educación formal, medicina prepaga, tarifas residenciales y transporte urbano. Los estacionales aumentaron 2,3% mensual y 19,8% en doce meses, con presión de las verduras y la indumentaria y una compensación parcial por las bajas del alojamiento en hoteles.
La agrupación Resto IPCBA, que excluye componentes estacionales y regulados y funciona como aproximación a la inflación núcleo, avanzó 1,7% en el mes y 31,6% interanual. El indicador general utiliza base 2021 igual a 100 y corresponde a la Ciudad de Buenos Aires. Sus resultados permiten seguir la dinámica porteña, pero no deben trasladarse automáticamente a San Juan ni confundirse con el índice nacional que elabora el INDEC para un alcance territorial diferente.




