La producción industrial argentina volvió a quedar por debajo de la de un año atrás en septiembre, según los relevamientos privados de FIEL y Orlando J. Ferreres y Asociados. La coincidencia no significa que midan exactamente lo mismo: FIEL calculó una baja interanual del 2,9% y OJF, del 1,5%. En la comparación mensual también ofrecen resultados distintos.

El informe de Indicadores de Coyuntura de FIEL, difundido el 21 de octubre, registró una reducción del 0,9% frente a agosto en la serie desestacionalizada. Para los primeros nueve meses, la caída fue del 1,4% respecto del mismo período de 2025. El tercer trimestre terminó un 3,2% por debajo de un año antes y un 4,3% por debajo del segundo trimestre, sin estacionalidad.

La fundación describió un desempeño desigual. Entre enero y septiembre, la refinación de petróleo creció 8,2%; las industrias metálicas básicas, 5,1%; alimentos y bebidas, 2,2%, y papel y celulosa, 1,5%. Del otro lado, la producción automotriz retrocedió 17,2%. FIEL señaló que la caída alcanzó a más del 60% de los sectores durante el tercer trimestre.

La medición de Ferreres, publicada el 23 de octubre, encontró una variación mensual positiva de apenas 0,1%, con un nivel de actividad prácticamente similar al de agosto. En su serie, el tercer trimestre quedó 0,1% por debajo del segundo. La consultora describió un año de movimientos alternados, sin una trayectoria sostenida de recuperación, y advirtió sobre perspectivas más débiles para los últimos meses.

El detalle de OJF muestra siete sectores con caídas interanuales en septiembre y cinco con aumentos. Las refinerías encabezaron los avances, con 15,9%, seguidas por la industria química, con 6,1%, y los productos farmacéuticos, con 4,2%. También crecieron los minerales no metálicos y el papel. En cambio, maquinaria y equipo cayó 12,5%, textiles 9,2% y plásticos 7,4%.

Los metales básicos retrocedieron 3,6% frente a septiembre de 2025 en ese relevamiento, aunque conservaban un aumento del 2,2% en los primeros nueve meses. El contraste recuerda por qué un resultado mensual no describe necesariamente el balance de todo el año. OJF aclara, además, que sus últimos cuatro datos están sujetos a revisión y que el más reciente es preliminar.

La industria automotriz permite observar esa diferencia entre comparaciones con datos físicos. ADEFA informó el 5 de octubre que las terminales fabricaron 39.747 vehículos en septiembre. Fueron 0,9% más que en agosto, pero 15,6% menos que en el mismo mes de 2025. Entre enero y septiembre, la producción alcanzó 314.975 unidades, una caída del 16,9% interanual.

Las exportaciones de vehículos mostraron otro comportamiento: sumaron 28.213 unidades en septiembre, con una suba del 6,8% respecto de un año antes. En nueve meses, los envíos llegaron a 203.072 unidades y crecieron 1,6%. Las ventas mayoristas a concesionarios, por su parte, totalizaron 43.214 vehículos en septiembre: aumentaron 10,6% frente a agosto, pero cayeron 20,4% interanual.

En el acumulado anual, las entregas a concesionarios sumaron en conjunto 344.589 unidades, un 24,3% menos que entre enero y septiembre de 2025.

Son señales diferentes dentro de una misma actividad: el mejor desempeño externo no equivale a un aumento de la fabricación total. Del mismo modo, una mejora contra el mes anterior puede convivir con una caída frente al año pasado. Los indicadores privados deben leerse por separado, sin promediar sus porcentajes ni confundir producción industrial con ventas, exportaciones o actividad económica general.