La Secretaría de Ambiente de San Juan investiga la muerte de cerca de 300 guanacos en sectores de alta cordillera de Iglesia y Calingasta. El secretario Federico Ríos confirmó que las áreas de conservación iniciaron relevamientos y monitoreos luego de recibir registros fotográficos de empresas que trabajan en la montaña.

La cifra es una estimación preliminar. El acceso a las zonas afectadas todavía es complejo por las condiciones de los caminos y la acumulación de nieve, por lo que los equipos técnicos preparan un ingreso para recolectar muestras biológicas y verificar la magnitud del episodio. Hasta que esa tarea se complete, no hay un diagnóstico pericial cerrado sobre la causa de muerte.

Según la explicación inicial difundida por Ambiente, las nevadas intensas habrían dificultado el desplazamiento de los animales hacia áreas de menor altura y reducido su disponibilidad de alimento. Ríos señaló que la fauna cordillerana suele descender hacia los valles durante el invierno y que este año el comportamiento climático habría alterado esos tiempos. Esa hipótesis debe ser contrastada con el análisis de los animales y de las condiciones del terreno.

El caso también reabrió la preocupación por el impacto de la gran acumulación de nieve en la cordillera. La provincia monitorea el deshielo previsto para los meses cálidos y sus posibles efectos sobre ríos y embalses. En ese escenario, Ambiente y el Departamento de Hidráulica trabajan sobre un protocolo conjunto para anticipar cambios en los caudales y en la calidad del agua.

La prioridad inmediata es determinar si la mortandad responde exclusivamente a condiciones climáticas y alimentarias o si existieron otros factores sanitarios o ambientales. Por tratarse de una estimación inicial y de un hecho en investigación, esta cobertura se deja en borrador hasta contar con el resultado del relevamiento directo.