El secretario de Finanzas, Federico Furiase, defendió el jueves 22 de octubre la capacidad del programa económico para afrontar el deterioro del escenario internacional y sostuvo que el financiamiento argentino no depende de volver a los mercados externos. Lo hizo durante la tercera Cumbre Aseguradora Argentina, realizada en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Su exposición combinó una evaluación del riesgo país con proyecciones oficiales para 2027.
De acuerdo con la reseña publicada por el Ministerio de Economía, Furiase atribuyó la reciente suba del riesgo país a la crisis internacional. Mencionó los problemas de sostenibilidad de las deudas de países desarrollados, las tensiones sobre la oferta de materias primas, la guerra en Medio Oriente y el encarecimiento del petróleo. Esa explicación corresponde al diagnóstico del funcionario: la comunicación no presenta un estudio que permita aislar cuánto aporta cada factor al comportamiento de los bonos argentinos.
El secretario contrapuso ese movimiento de los activos financieros con la estabilidad que, según su evaluación, muestran el tipo de cambio y las tasas de interés locales. Afirmó que la situación actual difiere de episodios anteriores porque el país cuenta con fundamentos económicos ordenados, reformas estructurales y coordinación política entre el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo para sostener el equilibrio macroeconómico.
Uno de los ejes de su intervención fue la política fiscal. Furiase sostuvo que 2027 será el cuarto año con superávit financiero y vinculó esa previsión con la reducción del gasto público y de impuestos realizada durante la gestión. El resultado del año próximo es una proyección oficial, no un dato ya observado. También defendió el efecto social del ajuste y aseguró que la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar mejoraron medidas en relación con la Canasta Básica Alimentaria.
En cuanto a la deuda, afirmó que el programa financiero está completamente cubierto y que no requiere acceder a los mercados internacionales. La nota oficial que resume la charla no incorpora un calendario de vencimientos ni un desglose de las fuentes de recursos que respaldan esa afirmación. Tampoco anuncia una nueva colocación de deuda, un crédito adicional o una operación financiera cerrada durante el encuentro.
La energía y los alimentos ocuparon otro lugar en su argumento. Para Furiase, el superávit comercial energético ofrece una protección frente a los impactos externos y el aumento de los precios internacionales abre oportunidades para las exportaciones argentinas. Enmarcó esa posibilidad en la política de desregulación, apertura comercial y reducción de impuestos. Se trata de su lectura sobre las ventajas del país frente a ese contexto, no de una garantía sobre los ingresos futuros de cada sector.
La exposición ocurrió un día después de que el INDEC difundiera el estimador mensual de actividad económica de agosto. Ese informe registró un avance desestacionalizado de 0,1% frente a julio y una caída de 1,7% respecto de agosto de 2025. El acumulado de enero a agosto mostró una suba de 1,2% interanual. Las distintas comparaciones permiten distinguir la evolución de un mes de la trayectoria del conjunto del año.
El mismo relevamiento mostró diferencias entre actividades: minas y canteras creció 11,1% interanual, mientras que la industria manufacturera cayó 3,2% y el comercio retrocedió 3,5%. Esos resultados aportan contexto al planteo oficial sobre las oportunidades productivas. El mensaje de Furiase se concentró en defender las condiciones para invertir y la estabilidad prevista para 2027; los datos publicados por el organismo estadístico describen, en cambio, el desempeño económico ya medido hasta agosto.




