Cinco empresas internacionales de genética de uva prevén presentar sus variedades en San Juan el 19 de noviembre, durante la Fiesta Nacional del Sol. El secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, informó que las firmas manifestaron su decisión de trabajar en Argentina. La provincia proyecta recibir plantas durante 2027 para comenzar una reconversión que, según su estimación, demandará entre dos y tres años.

En declaraciones difundidas este martes 13 de octubre por Diario Huarpe, Moreno explicó que las condiciones deberán acordarse con cada compañía. Calculó regalías de referencia cercanas a US$1.500 por hectárea al año, con modalidades de cobro que pueden variar según superficie o producción. También estimó que las nuevas variedades podrían aportar entre 30% y 40% más de fruta empacada. Son expectativas del funcionario, no resultados ya obtenidos en fincas sanjuaninas.

El cambio apunta a recuperar competitividad en el consumo en fresco. En agosto, Moreno había explicado a Canal 13 que San Juan estaba exportando entre dos y tres millones de kilos anuales de uva y que parte de la dificultad era vender variedades que habían perdido presencia frente a las demandadas internacionalmente. La propuesta busca que los productores puedan acceder al material protegido que desarrollan las empresas de genética.

En aquella explicación, el funcionario describió una comisión de trabajo con organismos nacionales para resolver las condiciones de ingreso y proteger los derechos de los obtentores. Participan el Ministerio de Producción provincial, la Secretaría de Agricultura de la Nación, el Instituto Nacional de Semillas (Inase) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). El acceso comercial a una variedad y la autorización sanitaria para ingresar plantas son aspectos diferentes del proceso.

La gestión forma parte de Viticultura 360 San Juan, que trabaja sobre la diversificación de los destinos de la uva. En una exposición publicada en septiembre por San Juan Produce, Moreno explicó que el programa mantiene la apuesta por el vino y, al mismo tiempo, busca fortalecer alternativas alimentarias como uva de mesa, pasas y mosto. La renovación varietal integra esa planificación de mediano y largo plazo.

Los contactos con las compañías tuvieron un antecedente en un simposio internacional realizado en Chile. Según ese informe, funcionarios sanjuaninos viajaron junto con representantes de la Cámara de Comercio Exterior, productores y asesores especializados para presentar las posibilidades de la provincia. El trabajo conjunto buscó acercar a los titulares de la genética y a quienes tendrían que utilizarla en sus explotaciones.

El uso de variedades bajo licencia incorpora un costo que debe evaluarse dentro de cada proyecto productivo. Moreno relacionó la necesidad de pagarlo con la posibilidad de ofrecer fruta más demandada. También señaló una diferencia comercial en el Mercado Central de Buenos Aires: según su comparación, las uvas locales obtenían precios inferiores a algunas importadas. Su planteo atribuye esa brecha a la preferencia varietal, sin equipararla automáticamente con una diferencia de calidad.

La comercialización también requiere controles fitosanitarios. La Resolución 870/2026 del Senasa, vigente desde el 25 de septiembre, mantiene el programa nacional contra Lobesia botrana y actualiza sus medidas de control. El sistema para mover uva fresca en el mercado interno contempla monitoreo con trampas, registros de las tareas sanitarias, avisos de cosecha y fiscalización oficial. Estas exigencias acompañan la producción y el traslado de fruta; son una instancia diferente de los acuerdos comerciales para utilizar las variedades protegidas.