Una planta de Puerto Las Palmas, en Chaco, exportó 8.644,16 kilos de carne de pacú a Estados Unidos con certificación sanitaria del SENASA. El organismo informó la operación este miércoles 14 de octubre y detalló que la carga salió por vía terrestre, cruzó la cordillera por Mendoza y fue embarcada en un puerto chileno. El envío da continuidad a una corriente comercial que ya tenía antecedentes hacia el mercado estadounidense.
El control veterinario estuvo a cargo del Centro Regional Chaco-Formosa en el establecimiento oficial número 4969. La planta cuenta con habilitación para tránsito federal y autorización para exportar a Estados Unidos, Chile, Paraguay y Uruguay. Según el parte, el personal verificó el cumplimiento de los requisitos de sanidad e inocuidad del país comprador. La información difundida no precisa el valor comercial de la operación ni identifica el puerto chileno utilizado para la salida marítima.
La ruta logística conecta una producción del nordeste argentino con el Pacífico antes de continuar hacia Norteamérica. El paso por Mendoza está confirmado, aunque el comunicado no individualiza el cruce fronterizo ni informa los tiempos de traslado. El volumen corresponde a carne de pacú, identificada por su nombre científico Piaractus mesopotamicus. No se trata de animales vivos ni de una habilitación pendiente: el organismo informó una exportación certificada desde una planta que ya posee autorización.
Los antecedentes permiten dimensionar el avance sin presentar el envío como el primero. El 19 de abril de 2024, el SENASA comunicó la exportación inicial de siete toneladas de pacú chaqueño a Estados Unidos desde Puerto Las Palmas. Aquella operación correspondió a la producción de la empresa arrocera San Carlos, comercializada como pacú Teko. La planta había obtenido su habilitación exportadora el año anterior y el despacho abrió un destino para esa producción regional.
En esa comunicación, el organismo explicó el sistema que combina arroz y cría de peces. Las parcelas se utilizan primero para el cultivo; después de la cosecha se inundan y reciben ejemplares juveniles de pacú para su engorde. Los restos del arroz aportan alimento dentro del esquema productivo. El antecedente describe una forma de integración entre agricultura y acuicultura, aunque no permite atribuir automáticamente a cada lote posterior las mismas cantidades de superficie, rendimiento o condiciones de manejo.
La continuidad comercial también quedó registrada en septiembre de 2025. Entonces el SENASA informó la llegada a Los Ángeles de 8.200 kilos de filetes deshuesados procedentes de Puerto Las Palmas y describió esa operación como la segunda exportación comercial al destino desde 2024. El nuevo volumen comunicado en octubre de 2026 es mayor que aquel cargamento puntual. Comparar dos despachos, sin embargo, no alcanza para calcular una tasa de crecimiento anual de las ventas externas de pacú.
El control sanitario comprende más que el examen del producto al momento de salida. En el informe de 2025, el SENASA detalló la fiscalización de la faena, las buenas prácticas de elaboración, los procedimientos de limpieza, el manejo de plagas y el análisis de puntos críticos del proceso. También mencionó la revisión de documentación y la emisión de certificados. Son etapas necesarias para acreditar las condiciones exigidas por el mercado de destino y mantener la trazabilidad de la mercadería.
Hubo, además, una experiencia logística diferente en junio de 2025: un envío de pacú de criadero desde Chaco partió en avión desde Rosario hacia Los Ángeles para una prueba en restaurantes. Esa operación fue presentada como la primera exportación aérea de este producto desde la terminal rosarina. El cargamento informado ahora siguió una combinación terrestre y marítima, mostrando que los despachos pueden utilizar distintos recorridos según la operación comercial y los requisitos de traslado.




