Bumble anunció este martes 13 de octubre un acuerdo para ser adquirida por Ithaca Holdings en una operación en efectivo valuada en 1.300 millones de dólares. La compañía de aplicaciones de citas dejará de cotizar en bolsa cuando se complete la compra. El entendimiento llega después de una caída de sus usuarios pagos y establece un precio de 6,05 dólares por acción ordinaria de clase A, sujeto a las excepciones previstas en el contrato.

La empresa informó que ese precio representa una prima cercana al 138% frente al cierre del 9 de octubre, antes de que los rumores sobre la transacción alteraran la cotización. Frente al promedio ponderado por volumen de los 30 días terminados en esa fecha, la diferencia es de alrededor del 119%. Son comparaciones con referencias bursátiles distintas y no una proyección de rentabilidad futura para los inversores.

La compra todavía debe superar condiciones de cierre. El documento presentado por Bumble ante la autoridad bursátil estadounidense contempla autorizaciones gubernamentales, los plazos de revisión correspondientes y el envío de información a los accionistas. También establece que deben transcurrir 20 días desde ese envío. La aprobación accionaria requerida ya fue obtenida mediante el consentimiento escrito de los principales tenedores; eso no significa que se haya completado el cambio de control.

Una comisión independiente del directorio evaluó alternativas y recomendó la propuesta. El directorio la aprobó por unanimidad de quienes participaron, mientras que Whitney Wolfe Herd se apartó de la deliberación y la votación sobre el acuerdo. Luego, afiliadas de Blackstone y la fundadora otorgaron el consentimiento accionarial. Al concretarse la operación, los codirectores ejecutivos de Ithaca, Ravi Gupta y John Hegeman, asumirán también la conducción de Bumble. Wolfe Herd anticipó que seguirá involucrada en la compañía.

El balance más reciente permite dimensionar la situación del negocio. En el segundo trimestre de 2026, terminado el 30 de junio, los ingresos totales fueron de 210,5 millones de dólares, una baja interanual del 15,2%. La cantidad de usuarios pagos cayó 16,4%, hasta unos 3,2 millones. La aplicación Bumble aportó 171,7 millones de dólares de ingresos; Badoo y las demás actividades reunidas en ese segmento generaron otros 38,8 millones.

El ingreso promedio por usuario pago subió 1,2%, a 21,96 dólares, pero esa mejora no compensó la disminución de la base de suscriptores. La empresa registró una pérdida neta de 127,9 millones de dólares, que incluyó un cargo contable de 169,3 millones por deterioro de activos. El EBITDA ajustado fue de 72,9 millones. Ese indicador excluye determinados conceptos y no debe confundirse con la ganancia neta del período.

Fundada en 2014 por Wolfe Herd, Bumble construyó su identidad alrededor de dar a las mujeres un papel central en el inicio de las conversaciones. Reuters describió un mercado presionado por el cansancio de algunos usuarios frente a la búsqueda repetitiva de coincidencias y por el crecimiento de alternativas como Hinge. La compañía ensayó cambios en precios, plazos para responder, herramientas de inteligencia artificial y encuentros presenciales, mientras buscaba recuperar participación y sostener el uso de sus aplicaciones.

El acuerdo prevé que Bumble mantenga su base en Austin y oficinas en Londres y Nueva York. No incluye una condición de financiamiento para concretarse, aunque siguen vigentes los demás requisitos contractuales y regulatorios. El próximo punto de información financiera será el reporte trimestral que la empresa prevé presentar a la SEC a más tardar el 9 de noviembre: por la operación, no planea acompañarlo con el comunicado de resultados y la conferencia habituales.