El Ministerio de Economía y el banco japonés JBIC firmaron este lunes 19 de octubre, en Tokio, la renovación de un memorando de cooperación para impulsar inversiones en la Argentina. El acuerdo incorpora el financiamiento de proyectos vinculados con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pero todavía necesita la aprobación interna y la firma del Banco de la Nación Argentina para entrar plenamente en vigencia.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, participó del encuentro con las autoridades del Japan Bank for International Cooperation. Según la información oficial difundida por Economía, los sectores comprendidos incluyen petróleo y gas, energía y minería. La comunicación no identifica proyectos beneficiarios, empresas seleccionadas, montos de préstamos ni un cronograma de desembolsos. Por eso, el anuncio corresponde a un marco de cooperación financiera y no a la confirmación de inversiones ya ejecutadas.
El instrumento tiene tres participantes: el organismo financiero japonés, el Ministerio de Economía y el Banco Nación. Su primera firma se realizó en 2018 y tuvo una renovación en 2023. El paso anunciado ahora agrega como eje el apoyo financiero a iniciativas encuadradas en el RIGI. La participación pendiente del banco argentino es una condición explícita para completar esta nueva etapa, no un trámite que el comunicado dé por concluido.
El antecedente original ayuda a entender el propósito del mecanismo. JBIC informó en diciembre de 2018 que había suscripto el primer memorando el 29 de noviembre de ese año, durante la visita del entonces primer ministro japonés Shinzo Abe a Buenos Aires por la cumbre del G20. Aquel documento buscaba facilitar el intercambio de información sobre infraestructura y fortalecer la cooperación entre las instituciones para ampliar las oportunidades de negocios entre ambos países.
En paralelo a ese memorando, JBIC anunció entonces una operación financiera concreta con el Banco Nación. Se trataba de una línea para comprar equipamiento de infraestructura a empresas japonesas, con una participación propia de hasta USD 36 millones y un cofinanciamiento total de USD 60 millones. El diseño preveía créditos de mediano y largo plazo en yenes o dólares a través del banco argentino. Esos importes pertenecen al acuerdo de 2018: no son los montos de la renovación anunciada este lunes.
La incorporación del RIGI conecta ahora esa relación institucional con el esquema argentino para grandes proyectos. Al ponerlo en funcionamiento, en octubre de 2024, el Gobierno presentó un sistema de incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios, con estabilidad fiscal por 30 años. Su implementación contempla la presentación de planes de inversión y una evaluación por las áreas competentes, antes de la decisión del Ministerio de Economía. La existencia de un acuerdo de cooperación no reemplaza esa aprobación individual.
El régimen fue concebido para inversiones de gran escala en actividades como minería, energía, petróleo y gas, infraestructura, tecnología, turismo, siderurgia y forestoindustria. El comunicado de Tokio concentra la cooperación en parte de ese universo. No informa que se hayan incorporado nuevas actividades al régimen ni que la firma modifique sus condiciones. La comunicación tampoco individualiza provincias o emplazamientos para los futuros proyectos.
La próxima instancia informada es que el Banco Nación complete sus autorizaciones y adhiera con su firma. Hasta entonces, quedan diferenciados dos niveles: el compromiso de trabajar en conjunto, ya anunciado por Economía y JBIC, y las decisiones financieras que puedan surgir de ese marco. Las condiciones de cualquier proyecto o préstamo deberán conocerse en sus respectivos anuncios.




