El Gobierno británico expresó su intención de sostener una relación de cooperación con Argentina, luego de la tensión generada por las sanciones argentinas a empresas vinculadas con actividades en Malvinas.
La ministra Kirsty McNeill presentó esa posición ante la Cámara de los Comunes y aludió a intereses compartidos entre ambos países. Al mismo tiempo, reiteró la postura del Reino Unido sobre la soberanía del archipiélago.
La intervención no supone un acuerdo sobre el reclamo territorial argentino ni un retiro de las medidas anunciadas por Buenos Aires. Expone la coexistencia entre la disputa por las islas y los canales de relación bilateral. Las declaraciones corresponden a la sesión parlamentaria informada el 8 de septiembre.
Fuentes consultadas: Diario de Cuyo



