Una experiencia familiar dio origen a Ato, un asistente basado en inteligencia artificial pensado para adultos mayores. Su creador, Juan Cereigido, comenzó a desarrollarlo a fines de 2024 después de observar las dificultades de su abuelo Beto para utilizar herramientas digitales.

La propuesta prioriza la interacción por voz y evita depender de una pantalla. Entre las funciones descriptas figuran escuchar música o radio, obtener información, establecer recordatorios y facilitar el contacto con familiares.

El proyecto recibió apoyo de Mario Pergolini y posteriormente sumó respaldo de Founders Inc. Su planteo se centra en simplificar el acceso a servicios cotidianos. Las funciones de acompañamiento anunciadas no convierten al equipo en un dispositivo médico ni acreditan por sí mismas resultados terapéuticos.